Lanzamiento En Sangre Viva

Como bien dice el autor y guionista Pablo Lago, en su contratapa:

En Sangre Viva es uno de esos libros que agigantan su presencia y vida aún tiempo después de haber sido leídos. Como las ausencias que evoca en cada una de sus narraciones, estos cuentos anclan y se hacen carne en el aquí y ahora, cuando sus páginas ya han pasado por nuestras manos. Este es, quizá, uno de los mayores logros de la periodista Luciana Prodan como narradora. Cada uno de sus relatos, poseedor de una atmósfera tan cotidiana como inquietante, envuelve al lector de un modo que más que invitar conmina a avanzar línea a línea y sin respiro hacia un final siempre revelador, a la vez que inexorable. De envidiable capacidad de observación para el detalle, como para la más compleja e intrincada relación humana, con el temple y la sutileza justa para hacernos vivenciar una caricia o un asesinato, Prodan nos regala seis historias que bien podrían ser filmadas. Protagonizadas casi excluyentemente por mujeres, sus desventuras tienen la doble virtud de ser cuentos a la vez que guiones cinematográficos, que fluyen como la sangre a la que hace mención el título.

La misma sangre viva que, sin duda alguna, ha vertido la autora en estos cuentos para leer y releer.

Además, la presente edición cuenta con el arte de tapa de Francisco Prodan que capta en un golpe de vista los fuertes sentimientos que despierta cada historia.

En sangre viva es el octavo libro de la Colección Ojo Lector dirigida por Viviana Rosenzwit, de Moglia ediciones. Su presentación se llevará a cabo el día viernes 25 de agosto a las 18:30 hs. en la Librería – Bar Borges 1975, calle Jorge Luis Borges 1975 de la Ciudad de Buenos Aires.

Nos acompañarán en la mesa la Lic. Margarita Rodríguez Suárez, psicóloga, terapeuta cognitiva – conductual y coordinadora de grupos Mindfulness; la Lic. Viviana Rosenzwit, directora de la Colección y su autora Luciana Prodan.

Además, para cerrar el encuentro, la actriz Ana Livingston interpretará algunos fragmentos del cuento “Las muñecas no saben llorar”.